Son encuentros de uno, dos o tres días, que buscan encender el fuego del amor de Cristo en los corazones de quienes participan.
Los Retiros de Fuego son organizados por las diferentes sedes del CESM, en alguna localidad o paraje cercano, como una manera de llevar la semilla del SEA a nuevos lugares.
Otras veces, son los participantes del GEDEC (Gran Encuentro de Comunidades), quienes, encendidos por la experiencia vivida, buscan replicarla en sus propias comunidades.
En cualquier caso, existe un equipo de Retiros de Fuego que acompaña, brinda el contenido y materiales, y coordina la realización de los encuentros.
Ecos de los Retiros de Fuego
Retiros de Fuego en Olavarría y Villa Palacios, Salta
El fin de semana del 13 y 14 de abril, nuevos corazones se encendieron en Salta y en Olavarría, a través de los Retiros de Fuego. En Villa Palacios (Salta), el Retiro tuvo lugar en la Vicaría Nuestra Señora de la Salud, y en Olavarría, fue en el Centro Mariano padre...
Retiro de Fuego en San Juan
En la cripta de la catedral de San Juan, se realizó un Retiro de Fuego, el 26 y 27 de agosto. Un fin de semana de verdadero encuentro y comunión. Gracias a esta comunidad por animarse y confiar! Gracias al equipo de Retiros de Fuego por su enorme entrega. Compartimos...
Retiros de Fuego en Rio Cuarto y en General Levalle
Convocado por el Colegio Ntra. Señora del Carmen, de Rio Cuarto, Córdoba, se realizó un Retiro de Fuego para el personal docente y no docente de la institución. Participaron 80 personas en esta jornada que, de la mano de Zaqueo, fueron invitadas a "decidirse a vivir...
Es nuestro deseo llegar a muchas más comunidades, si es posible de lugares más lejanos y privilegiando aquellos a donde no llega atención espiritual de forma regular.
Inés Ordoñez de Lanús
En primera persona
Lo que inicialmente comenzó siendo un acompañamiento, a lo largo del año, a las comunidades participantes del GEDEC, a partir de 2011 se convirtió en una presencia aún más cercana a través de la promoción y ayuda en la implementación de los Retiros de Fuego.
De esta manera, los propios participantes del GEDEC fueron replicando esta experiencia en sus propias comunidades, siendo ellos mismos fogoneros del amor de Cristo. Gracias a ello, podemos decir que “el GEDEC se vive todo el año”.


